El “Efecto Hawthorne”

El Efecto Hawthorne ha prevalecido durante varios años, aunque el término no es tan popular. No está relacionado con el nombre de su autor sino al de la fábrica Hawthorne de la Western Electric Company en Chicago. Entre 1924 y 1932, se llevó a cabo el estudio donde se investigaba acerca del efecto que producían los cambios ambientales introducidos por los investigadores en la productividad de los empleados.

Los investigadores trataban de comprobar que aumentando el nivel de intensidad luminosa en la planta, se aumentaba la productividad. Pero la sorpresa llegó cuando se disminuyó la intensidad luminosa, ya que se comprobó que la productividad también aumentaba. Estos resultados captaron la atención de algunos profesores de la Universidad de Harvard, quienes realizaron una gran variedad de experimentos para medir los efectos en la productividad cuando las condiciones de trabajo cambian.

Al utilizar una gran diversidad de variables, los investigadores encontraron interesantes resultados. La productividad de los empleados mejoraba a corto plazo sin importar cuanto se modificaran las condiciones en el lugar de trabajo. No importaban los cambios que se hicieran, ya que por más sencillos que éstos fueran, como mover de lugar los escritorios o las estaciones de trabajo, o mantenerlos más limpios; la productividad de los empleados incrementaba pero solo de manera temporal. No obstante, la mayor conclusión de dicho estudio es que a los trabajadores les agradaba la atención recibida durante el estudio y se esforzaban por rendir más.

A lo largo del tiempo se ha difundido esta teoría, pero al mismo tiempo se han criticado los beneficios del Efecto Hawthorne, sin embargo, las estadísticas muestran que es efectivo. Los resultados parecen contradecir la creencia de que a los trabajadores les disgusta el cambio, no importando si este es bueno o no. El Efecto Hawthorne expone que, sin importar la aceptación o rechazo al cambio, los empleados tienden a incrementar la productividad.

¿Cómo puede el Efecto Hawthorne incrementar el desempeño a corto plazo?

Las compañías siempre necesitan mejorar el desempeño de sus empleados, la cuestión es ¿Cómo lograrlo? la respuesta es más simple de lo que muchos ejecutivos piensan, ya que al hacer cambios, por mínimos que sean, pueden mejorar el desempeño y productividad a corto plazo.

Aunque la productividad incremente no se obtendrán soluciones a largo plazo, pero si generará un rápido despunte en el desempeño. Esto le dará a su compañía el tiempo suficiente para mejorar sus operaciones, re-diseñar procesos ó implementar programas que direccionen a largo plazo el incremento de su productividad. Por simple que parezca a primera vista, el Efecto Hawthorne puede incrementar la productividad sin incurrir en elevados costos o demoras en tiempo.

Si busca más información acerca del Efecto Hawthorne, puede encontrar diversas opiniones que cuestionen la validez de la investigación y los resultados proyectados. Esto no es inusual, ya que en todas las teorías suele haber defensores y detractores, no obstante, si necesita un rápido incremento en la productividad, los principios del Efecto Hathorne pueden ser una excelente opción. No resolverá todos sus problemas, pero le proporcionara una solución a corto plazo y comprará tiempo para generar una solución a largo plazo.

 

 
© 2010 Kelly Services, Inc.