Una Cultura Corporativa puede ser la clave para el buen Desempeño

¿Qué es la Cultura Corporativa y porque es tan importante?

La Cultura Corporativa es frecuentemente confundida con la Cultura Organizacional, pero no debe ser así. La Cultura Organizacional abarca una tendencia descendiente de altos mandos hacia el resto del personal y se plasma en cada aspecto de las operaciones. La Cultura Corporativa se concentra en los valores de la Compañía, en sus creencias y su comportamiento. Mientras que la Cultura Corporativa puede o no abrazar el ámbito de una Cultura Organizacional, tiende a ser aun más importante.

La Cultura Corporativa puede compararse con ciudades, equipos de deporte y núcleos familiares. Por ejemplo, la cultura de un pequeño pueblo de Iowa es muy diferente a la de Nueva York, Boston o los Ángeles. De la misma manera, las compañías abarcan ambientes diferentes que pueden ayudar o dificultar las operaciones, desarrollo, creatividad y trabajo en equipo. No existe una cultura singular que garantice el éxito.

Un gran banco puede tener una Cultura Corporativa más formal y estratificada que una nueva firma desarrolladora de Software. Sin embargo, ambos pueden ser extremadamente exitosos ya que la Cultura Corporativa se da en forma ascendente y afecta a todos los que trabajan en la Compañía. Con frecuencia es más un “feeling” que una política escrita.

Una invención contemporánea es la construcción de una   “Cultura de Equipo”. La creación de un equipo de cultura ganadora juega un rol más importante. Más que una “Buena Química”, una cultura positiva en equipo forma una Cultura Corporativa más exitosa.

¿Cómo puede la Cultura Corporativa influir en el rendimiento Financiero?

Un extensivo estudio realizado en conjunto por HR.com y Crawford International acerca de la Cultura de Liderazgo, expone que aquellas compañías que adaptan una Cultura Corporativa positiva combinada con un esfuerzo efectivo de liderazgo, superaron financieramente a aquellas firmas que no emplearon esta combinación.

Al examinar algunas de las 500 compañías Fortune, se utilizaron altas evaluaciones estadísticas y los resultados de los estudios demostraron que no existían errores en las interpretaciones. Al medir el rendimiento de 100 compañías que adaptaron ambas combinaciones y las que no lo hicieron, se encontraron los siguientes resultados: Aquellas firmas que adaptaron una Cultura Corporativa progresiva superaron financieramente a aquellas compañías que carecían de estas características en una proporción de 900 a 1! La métrica fue simple y directa, los Ingresos netos a largo plazo y el precio de sus acciones.

Una Cultura Corporativa adaptable puede mejorar las operaciones y el rendimiento financiero, mientras que una cultura estática puede en el mejor de los casos, no tener efecto en el rendimiento, o en el peor de los casos, dificultar el logro de aceptables resultados. Un factor clave aparece en torno a la habilidad de reconocer dentro de la Cultura Corporativa los ciclos cortos del negocio y reaccionar con prontitud ante las tendencias altas o bajas. Estos rasgos permiten a la Cultura Corporativa de una compañía evolucionar de manera formidable y enfrentar las tendencias económicas.

Una Cultura de equipo juega un rol crítico tanto para adaptarse a su naturaleza como en el éxito de la compañía. Por un lado, podrías ver diferentes tipos de Cultura de Equipo, el equipo de IT, el de Finanzas, y el equipo creativo de marketing. Sin embargo todos son exitosos y tienen la habilidad de combinar una Cultura Corporativa involucrando a la compañía entera. Cuando los equipos funcionan bien a su doble capacidad, la compañía puede cosechar grandes beneficios.

Desde una perspectiva puramente financiera, una Cultura Corporativa efectiva puede hacer visible su impacto diariamente. Por ejemplo, una Cultura Corporativa que inconscientemente genera un control en los gastos, maximiza las utilidades y precisa una responsabilidad financiera en donde los empleados tienden a considerar el uso de todos sus fondos, preguntándose con frecuencia: “¿Es este un gasto apropiado?” “¿Cómo puedo hacer de mis funciones un centro de rentabilidad? “ ¿Si autorizo este desembolso, generaré un retorno de inversión para la compañía?

Si voltearas a ver la   “otra cara de la moneda”, podrías ver otra Cultura Corporativa que recibe mensajes que indican que todo está bien para que hagas tu trabajo más a gusto. Tu cuenta de gastos representa un máximo límite gastado, no una oportunidad financiera para contribuir directamente en los resultados finales. El estilo de la Cultura Corporativa también podría seguir al ancestral principio, “Esta es la forma en la que siempre lo hemos hecho”.

En el siglo XXI el problema con este enfoque – y la razón por la que la Cultura Corporativa deja mucho que desear en su rendimiento financiero – es que la tecnología, los mercados y la economía cambian de manera rápida e inesperada. Es imperativo que las compañías identifiquen y reaccionen ante estos cambios para mantenerse al día de los desafíos y las oportunidades que se pueden presentar ante estas incertidumbres. En el siglo XX, una Cultura Corporativa estratificada tomaba muchas veces un papel titánico: una entidad clásica y fuerte que simplemente no podía moverse o reaccionar a tiempo para evitar el peligro. Una cultura corporativa adaptable tiene la habilidad de cambiar de enfoque rápidamente para tomar ventaja de las oportunidades que se presenten.

 
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